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Espiritualidad y Esoterismo

Los niveles del Alma

Qué son los niveles del Alma

Para que un cuerpo (Maljut) tenga vida, tiene que poseer un Alma (Kli). De la misma forma, como la manifestación se expresa en 5 Mundos, el Alma (Kli) tiene 5 niveles. El Zohar dice: “Si todas las partes del Kli pueden recibir Luz, entonces toda la Luz en el exterior entrará dentro de las Sefirot del hombre”.

Esto quiere decir que es dentro del Kli (Alma) que se encuentran las sefirot. El Arbol de la Vida es el mapa de Nuestra Alma. El desarrollo del nivel del Alma, es lo que permite precipitar la Luz que lo contiene todo (salud, dinero y amor), y de allí deriva la importancia que tiene el hecho de conocerla. ¿Será que de esto se trata el axioma inscrito en el Portal del Templo de Delphos : “NOSCE TE IPSUM (conócete a ti mismo)?

Querido lector, nuestro objetivo en la vida es aumentar el tamaño de nuestra vasija para recibir toda la Luz que podamos. Esto sólo se logra si corregimos nuestro deseo egoísta de recibir sólo para nosotros mismos, porque al no querer compartir la Luz que se recibe, se produce un “cortocircuito” en Jésed y, lo poco que pasa a la sefirah que sigue (Guevurá), se queda “trabada”, y este desbalance bloquea el descenso de la Luz hasta nuestro cuerpo (Maljut).

El Zohar nos brinda la sabiduría del método para poder recibir esa Luz en nuestro cuerpo, y nos explica que cuanta más resistencia al egoísmo ponemos, más Luz entra en él. No obstante, esto trabaja de abajo hacia arriba (es como si tuviéramos que llenar un vaso de agua: lógicamente, el agua llega primero al fondo y sólo cuando se llena, la bebes). Así es como, al restringir nuestro deseo egoísta, vamos desarrollando los 5 niveles del Alma, y, con ello a las sefirot que están dentro de ella, entonces es un trabajo que se hace simultáneamente.

Nefesh, el nivel biológico

Los 5 Niveles del Alma son: Yechida (o Yejidá), Chaya (o Jayá), Neshamá, Rouach (o Ruaj) y Nefesh (este último es la parte biológica, el deseo egoísta puro). La Kabalah explica que el ser humano (de los 0 a los 12 años para las mujeres y 13 años para los varones), vive exclusivamente en este nivel de Nefesh. A partir de allí, tenemos la oportunidad de alimentar al nivel del alma llamado Ruaj, y esto sólo se hace cuando comenzamos un camino de espiritualidad. Lamentablemente, el grueso de la población nace, vive y muere en el nivel de Nefesh.

Ruaj, Neshamá, Jayá y Yejidá

El Ruaj se traduce como aliento, porque es a partir de allí que comenzamos a ser responsables de nuestros actos, y ya sabemos que por el verbo creamos. Dentro de nuestros objetivos espirituales está el hacer que este nivel descienda y se imponga sobre el nivel del Nefesh (es como el segundo nivel del vaso de agua que se está llenando).

El tercer nivel es Neshamá; es un nivel de iluminación, y esto se logra individualmente a través de la absoluta corrección del deseo egoísta. El nivel de Neshamá nos convierte en personas que recibimos para dar permanentemente.

El nivel de Jayá, es un nivel de alma colectivo: es el ensamblaje de todas las piezas del “rompecabezas”, es la consciencia mesiánica colectiva.

Y el último nivel, la Yejidá, es el regreso a casa, el retorno a la Luz.

Conclusión: el trabajo actual

Lo anterior, nos deja claro que nuestro trabajo actual, en donde debemos concentrarnos, está en atraer al nivel de Ruaj para corregir la Neshamá.

Para concluir, cito al Zohar: “Dado que Maljut (nuestro cuerpo) es absolutamente egoísta, solamente podrá ser corregida si se le entrega el atributo de Binah, el Creador: otorgamiento sin recepción. Ese es el atributo del altruismo absoluto, del otorgamiento desinteresado. Recibir tal atributo (deseo) equivale a elevarse desde el nivel de Maljut hasta el Nivel de Binah”.

Esto, además de reforzar lo antes explicado, también nos da un argumento adicional para ser perseverantes en la conexión de los viernes en la noche( ver el articulo de los Mundos). Ese día se abre el puente para elevar a Maljut al nivel de Binah. Esta revelación es un regalo del Universo.