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Mente y Consciencia

El conocimiento de si mismo y objetivos

Conocerse a sí mismo es haber logrado la identidad con su propio Ser Divinal, saberse idéntico a su propio Espíritu, experimentar directamente la identificación entre lo conocido y lo cognoscente. Es eso lo que podemos y debemos definir como Auto-Conocimiento.

Lo fundamental en la vida es llegar realmente a conocerse a sí mismo: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el objetivo de la existencia? ¿Para qué vivimos?

Ciertamente, conocerse a sí mismo es lo fundamental; todos creen conocerse a sí mismos cuando realmente no se conocen. Así que es necesario llegar al pleno conocimiento de sí mismos, y esto requiere incesante auto-observación. Necesitamos vernos tal cual somos.

Desgraciadamente, las personas admiten fácilmente que tienen un cuerpo físico porque pueden verlo y palparlo, pero su psicología es diferente. Como no pueden ver su propia psiquis, para ellos es algo vago que no entienden. Cuando una persona comienza a observarse a sí misma, es señal inequívoca de que tiene intenciones de cambiar.

Quien de verdad quiera conocer los “Mundos Internos” del planeta Tierra, del sistema solar o de la galaxia en que vivimos, debe conocer previamente su mundo íntimo, su vida interior particular, sus propios “Mundos Internos”.

“Conócete a ti mismo y conocerás el Universo y los Dioses”. Cada uno de nosotros tiene su propia Sabiduría Divina, la de su Real Ser Interior.

Sabemos que Dios está en todas partes. Pero, ¿conocemos nuestra propia parte de Divinidad?

Nunca tenemos tiempo para conocer nuestro mundo interior. No le damos la suficiente importancia a esto. Sin embargo, es necesario hacer este trabajo conscientemente.

Todos estamos constituidos por tres partes:

Materia: Nuestro cuerpo físico o máquina humana. Lo tenemos, pero no es únicamente lo que somos.

Alma o Mente: El 97% de esencia atrapada, la energía psíquica que origina todos nuestros movimientos. Aquí encontramos todas nuestras diferentes formas de ser y nuestros defectos.

Espíritu o Conciencia: El 3% de esencia libre y consciente, nuestra Sabiduría Divina. Lo real, lo verdadero, lo eterno e inmortal.

Para llegar al Conocimiento Interior debemos estudiar los Cuatro Pilares de la Sabiduría, que nos permitirán ir penetrando lentamente en ese mundo interior llamado uno mismo.

Los cuatro pilares de la sabiduría son:

CIENCIA: La experimentación es la base de la Ciencia Consciente. La Ciencia nos enseña los diferentes procedimientos para poder conocer nuestro mundo interior y experimentarlo en forma directa. La palabra ―Conocimiento‖ viene de conocer, no de creer. A través de la práctica podemos experimentar en forma directa en las diferentes Dimensiones de la naturaleza.

Enseñamos las siguientes prácticas: Concentración Relajación Desdoblamiento Astral Meditación Retrospección Negociación del Karma Cancelación del Karma Etc., etc. La Práctica hace al Maestro, por eso debemos practicar hasta triunfar.

ARTE: El Arte nos enseña a Crear. Como crearnos a nosotros mismos. En el centro sexual están latentes las grandes posibilidades del ser humano. El Supra-sexo o Sexo Superior nos permite crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser para poder tener representación en las diferentes Dimensiones de la naturaleza. Esto se consigue por medio de la unión sexual del hombre y la mujer, la inserción del falo masculino en el yoni femenino, sin pérdida de la Energía Creadora Sexual.

PSICOLOGÍA: Dentro de nosotros viven muchas personas, nunca somos idénticos. A veces se manifiesta en nosotros una persona mezquina. Otras, una persona irritable. En cualquier otro instante una persona espléndida, benevolente; más tarde una persona escandalosa o calumniadora; después un santo; luego un embustero, etc. Nuestra Energía está embutida en cada uno de nuestros defectos; somos hombresmáquinas, simples marionetas manejadas por hilos invisibles. Carecemos de una verdadera Individualidad, cada defecto se mueve en dirección diferente, nunca somos los mismos. Cuando auto-observamos el mundo interior seriamente nos sorprendemos con tantos defectos. Cada uno de nuestros defectos es una persona diferente.

Al eliminar cualquiera de los defectos se libera la Conciencia que éste tenía atrapada. Con la Muerte de cada uno de los yoes recuperamos la Sabiduría y el Amor que estaban encerrados en él. De esta manera las chipas liberadas se van integrando a la Conciencia libre. Método para la liberación de la Conciencia.

  1. Auto-Observarnos a cada instante para poder descubrir los diferentes defectos que se nos manifiestan.
  2. Defecto descubierto debe ser enjuiciado hasta comprenderlo.
  3. Una vez comprendido ha de ser erradicado mediante una Súplica de eliminación a nuestra Madre Divina particular. Con este simple procedimiento podemos ir cambiando nuestra forma de ser, eliminando detallito por detallito. Y liberar la Conciencia atrapada en cada uno de los defectos. A este proceso se le denomina Muerte en marcha.

MÍSTICA: La Mística nos enseña a amar el trabajo, tanto el interior como el exterior. Una persona comienza a conocer el mundo interior cuando ha empezado a experimentar; a comprobar la realidad de su propio Ser particular. Tanto en la labor de la Creación de los Cuerpos como en la desintegración de los defectos y en el Sacrificio por la Humanidad se hace necesario desarrollar el amor al trabajo por el trabajo en sí. Y esto es una de las cosas más difíciles por el estado en que nos encontramos, anteriormente descrito. Cuando desarrollamos el Sacrificio desinteresado por la Humanidad comenzamos a experimentar el Amor por ella, vibramos con la fuerza maravillosa del Amor, y vivenciamos un cambio muy importante en cada una de nuestras células. Solamente a través de la práctica y la experimentación directa se puede ir perfeccionando nuestra capacidad de hacer, a la que llamaremos Mística, pues el Amor sin obras es imposible.

Objetivos del conocimiento de si mismo

  1. La Auto-Realización del Ser.
  2. La regeneración del ser humano.
  3. Liberación de toda nuestra Conciencia.
  4. Creación de los Cuerpos existenciales superiores del Ser.
  5. Conocimiento de todas las Leyes.
  6. Conocimiento de las Dimensiones Superiores.
  7. Encarnar nuestro Cristo individual.
  8. Resucitar en Sí Mismo.